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09 julio 2019

Aires de (des)cambio

El domingo, 7 de julio, los griegos volvieron a las urnas (por enésima vez en la última década) para elegir gobierno. La cita estaba prevista para principios de otoño, pero el ya ex presidente Tsipras decidió adelantarla, tras el batacazo de su partido en las elecciones europeas y municipales (también en Grecia) del pasado mayo. "Parece que esté deseando perder", me comentaba una amiga por teléfono hace un par de semanas. Todo el mundo anticipaba la victoria de Nueva Democracia, el tradicional partido del centro-derecha griego, liderado por otro Mitsotakis.


A los no familiarizados con la política griega el nombre del nuevo primer ministro, Kyriacos Mitsotakis, les debe de sonar realmente extraño (me dio la impresión que hasta en las noticias les costaba decirlo del tirón), pero en Grecia todo el mundo conoce de sobre al "pequeño" Culis (y así lo llaman muchos, recortando el ya diminutivo Kiriaculis), pues forma parte de una de las tres grandes dinastías políticas griegas (junto con los Papandréu y los Caramanlís): su padre, Constandinos Mitsotakis, primer ministro en los noventa era, también, sobrino-nieto de Elefcerios Veniselos, uno de los grandes líderes del país (estuvo al frente del gobierno hasta siete veces), y que da nombre al aeropuerto de Atenas. Su hermana, Dora Bakoyanni, fue alcaldesa de Atenas durante los Juegos Olímpicos de 2004 (cargo que ostenta ahora su hijo Costas Bakoyannis) y ministra de Cultura en el gobierno de su padre. El propio Kiriacos ocupó una cartera en el fugaz gobierno de Andonis Samarás (de apenas un año) justo antes de que Tsipras ganara las elecciones.

Así las cosas, el "cambio" por el que ha optado la ciudadanía griega parece quedar en entredicho. Para una gran parte de la población las políticas izquierdistas del gobierno de Tsipras no pasaron de las palabras, a pesar de remontar ligeramente la economía y sumar varios hitos como la aprobación de una ley igualitaria de parejas de hecho, el supuesto final del memorándum o el acuerdo polémico con la ya oficialmente Macedonia del Norte sobre su denominación. Eso por esto que más que de cambio podríamos hablar de "restauración"; parece que aupar de nuevo al poder al partido que, junto con el extinto PASOK, es responsable de la deriva griega en las últimas décadas vaya a cambiar mucho las cosas. El mero hecho de que el primer ministro sea, de nuevo, un Mitsotakis ya dice mucho de lo poco renovadas que están las aguas del panorama político. 

Cierto es que la formación y experiencia de Culis supera en mucho a la de Tsipras, que ha tenido que cargar, como tantos miembros de su gobierno, con el sambenito de "advenedizo", pero yo no puedo dejar de acordarme de Yorgos Papandréu II, vástago de otra de las grandes dinastías griegas, con una brillante formación académica en EEUU que de poco sirvió a la hora de llevar al país a la ruina. Los paralelismos están ahí y las comparaciones son inevitables. Tsipras prometió un cambio radical, una redención que nunca llegó. Quién sabe, puede que este Mitsotakis, que promete revertir ese "cambio" (que en verdad, nunca sucedió) llegue a conseguir algo. De momento, la gran noticia es que Aurora Dorada desaparece del Parlamento y no creo que nadie les eche de menos. 

25 enero 2016

Un año de (des)engaños

Hoy se cumple un año de la victoria histórica de Alexis Tsipras, un año desde que Grecia decidió pasar página, tal y como dijo el recién electo presidente a la nación y al mundo desde el propíleo del Rectorado de la Universidad de Atenas, ante una multitud eufórica y un extraordinario desplegue de medios nacionales e internacionales.


Recuerdo que aquellos días, no tan lejanos, una ola de optimismo y esperanza («La esperanza ya viene» fue el lema de la campaña de Syriza) inundó el ánimo de la inmensa mayoría de los griegos. Recuerdo la jura del cargo de Primer Ministro por parte de Tsipras, por primera vez sobre la Constitución y no sobre la Biblia. A pesar de algunas espinas, como la decisión de pactar con el nacionalismo trasnochado de los Griegos Independientes, en vez de con fuerzas más moderadas, al menos sobre el papel, aquellos primeros días auguraban vientos a favor de un cambio a mejor en las condiciones de vida y la autoestima del pueblo heleno.

Recuerdo también que tras tomar posesión del cargo, Tsipras acudió al monumento en honor a las víctimas del nazismo que hay en el distrito de Kesarianí, donde se perpetraron horribles matanzas durante la Ocupación alemana. Este acto estaba cargado de un simbolismo que hacía pensar que el nuevo gobierno se mostraría mucho más firme en las negociaciones con la Troika y que los griegos podrían aflojarse un poquito el cinturón que los estrangulaba desde hacía ya un lustro. El fichaje estrella de Syriza, Yanis Varufakis, iba a ser determintante para ello. Casi todos estaban exultantes y expectantes: algo nuevo, y bueno, comenzaba. Los nubarrones parecían alejarse para siempre... pero no fue así.

Incluso en aquellos días de resaca electoral y a pesar de esos actos simbólicos que me llenaron a mí también de esperanza, algo ensombrecía mi optimismo. Sabía no solo que no le iban a poner las cosas fáciles a Tsipras, sino que harían lo imposible para que el proyecto zozobrara. No había que ser un lumbreras; ese mismo año habría elecciones en Portugal y España, y no las altas esferas no podían permitir que este "desacato" se extendiera. Lo que no podía imaginarme, ni yo ni nadie, es que los griegos volverían a las urnas dos veces más ese mismo año, y que ej ambas saldría vencedor Tsipras... para nada. 

Un año después la situación de Grecia es igual, si no peor, que la que dejó el nefasto gobierno tripartito de Samarás, con el agravante de que ahora ni siquiera hay "oposición", y no hablo de oposición parlamentaria, sino de oposición a los "rescates", a las políticas de austeridad, a la primacía del capital a costa del tan cacareado Estado del Bienestar europeo... El gobierno de Syriza es, pese a ciertos gestos progresistas, como la legalización (por fin y no sin polémica) de las parejas de hecho para personas del mismo sexo, el brazo ejecutor (y firmante) de los memorandos negociados (léase impuestos) por la Troika, tal y como los gobiernos anteriores. La resistencia al statu quo, una parte escindida de Syriza, es mínima y no cuenta con grandes apoyos entre la ciudadanía. La izquierda se atomiza una vez más en un sinfín de partidos, grupos y grupúsculos, con su característico onanismo ético-filosófico de política de salón, que en la práctica a nada conduce. Y mientras se siguen privatizando puertos y aeropuertos, anunciando nuevos recortes a las paupérrimas pensiones, los conservadores de Nueva Democracia ya tienen nuevo candidato (un Mitsotakis, la tercera saga política del país), y aparecen primeros en las encuestas. 

Prometer al pueblo a sabiendas de que lo que apalabrado no es factible, desafiar al acreedor cuando no se tiene la fuerza para ganar la partida ni el arrojo para romper la baraja (Varufakis, al parecer, sí lo tenía, y eso le costó el puesto), movilizar al pueblo para luego firmar justo lo contrario de lo que votó, no trae sino más descrédito, más humillación y desesperanza. Solo deseo que la historia no se repita en España, cuando andamos buscando gobierno, justo un año después. A pesar de las diferencias más que notables, no logro obviar el hecho de que en los últimos tiempos las historias de ambos países parecen correr en paralelo. Ojalá me equivoque.

30 enero 2015

Empezar con buen pie

Me da la risa floja cada vez que oigo a un político o un periodista español hablando de las elecciones de Grecia. Llevo años escribiendo en este blog (aunque en los últimos tiempos lo tenga algo abandonado, muy a mi pesar) y los posts dedicados a temas de actualidad política no han sido pocos. Por suerte o por desgracia, la vida me trajo a Atenas poco antes de que "estallara" la crisis, así que es inevitable hablar de política. Aun así, cada vez que lo hago me pienso muy mucho lo que escribo. Primero, porque, sin ser apolítico (ni mucho menos), considero que me falta bagaje en este tema; pero sobre todo porque, a pesar de conocer la lengua y la cultura del país, no dejo de ser un outsider, y hay muchas cosas que simplemente no puedo percibir con total nitidez. Por eso no salgo de mi asombro cuando escucho a politicuchos de partidos varios sirviéndose de las elecciones griegas para sacar provecho propio y periodstas que no tienen ni pajolera idea de este país haciendo halagos o críticas (según convenga) al nuevo gobierno. 

26 enero 2015

El día después

Anoche Grecia hizo historia. Como dijo el recién nombrado presidente Tsipras, "Grecia pasa página". Una página de cinco años de salvajes recortes sociales y un empobrecimiento brutal de la población. Ahora queda por ver qué se escribirá en esta nueva página inmaculada que se inauguró anoche con la gran celebración a las puertas del Rectorado de la Universidad de Atenas, uno de los edificios más míticos de la ciudad, entre la Biblioteca Nacional y la Academia de Atenas.
Fuente: mixanitouxronou.gr

25 enero 2015

Esperanza o miedo

Hoy la Cuna de la Democracia vuelve a celebrar elecciones (anticipadas). Las cuartas en 33 meses, lo que grosso modo nos da una media de unos comicios cada 9 meses, como un embarazo. A ver cómo se les da el parto hoy a los griegos, porque estas son cruciales. Cada vez que hay elecciones, no puedo dejar de acordarme de las que llevaron a Papandréu al poder: el pistoletazo de salida de esta interminable carrera de fondo contra la bancarrota. Así que déjenme tirar de recuerdos...

28 octubre 2012

Corruptocracia

Esta historia comienza en la primavera de 2010, cuando el servicio de inteligencia griego (EYP) pide al homólogo francés una lista con los nombres de ciudadanos griegos que tienen depósitos en el banco suizo HSBC. Meses más tarde, en diciembre del mismo año, la ministra de economía de Francia, Christine Lagarde (hoy presidenta del FMI) entrega al entonces el Ministro de Finanzas Papakonstantinou un pendrive con una lista de 2.059 nombres. Éste considera que esta información no se ha conseguido mediante procedimientos legales y, por tanto, no puede utilizarse. La lista pasa entonces a posesión del jefe de la Unidad de persecución de delitos fiscales (SDOE), quien decide no hacer nada con ella, por los mismos motivos. En junio de 2011, Evangelos Venizelos (actual líder del PASOK) toma las riendas del ministerio y es puesto al día sobre la lista de la "chivata" Lagarde. La argumentación es la misma que la de su antecesor: al ser resultado de "robo de información", la lista que, presumiblemente, revela la identidad de grandes evasores fiscales no puede utilizarse y duerme el sueño de los justos en un cajón de su despacho. Mientras tanto, los "rescates" se suceden, se firma un nuevo memorándum, se aprueban más y más recortes en sueldos y pensiones, se imponen nuevos impuestos, el IVA alcanza el 23%, el paro se dispara y la miseria va fagocitando sin prisa pero sin pausa las capas más tiernas de la clase media griega.

Pasa un año, elecciones generales por partida doble, y Grecia es (des)gobernada por una colación tritapartita de los partidos "pro-rescate". En septiembre salta la noticia, a través del diario británico The Guardian, ni más ni menos, de que la SDOE (la unidad que persigue el fraude fiscal) ha perdido la lista Lagarde (!) y quiere pedir una copia a los socios europeos. El ridículo más absoluto. A partir de ese momento, se desata la tormenta política griega, los unos acusan a los otros, los otros a los unos... ¡y sálvese quien pueda! Un par de semanas más tarde, la revista Hot Doc, que se ha convertido en la punta de lanza del periodismo de investigación en Grecia, anuncia que ha tenido acceso a la lista de marras y publica ayer sábado en un número extraordinario los nombres y profesiones contenidos en ella (sin dar detalles sobre sus datos bancarios). Horas más tarde, se dicta una orden de busca y captura contra el redactor jefe de la revista, Kostas Vaxevanis (cuyo artículo El miedo al miedo traduje y publiqué en este blog), acusado de violar la ley de protección de datos. El propio periodista, en paradero desconocido a lo largo del día de ayer, relata desde su cuenta de Twitter el desproporcionado despliegue policial activado para su detención: 
Alguien ha dado orden de que me detengan a cualquier precio. Hay policías hasta en los locales que suelo frecuentar. 
De noche no se persigue ni a los criminales. Hay policía enfrente de mi casa, de la redacción de Hot Doc, incluso en casa de mis amigos.
Finalmente, esta misma mañana, tras haber publicado un vídeo explicativo en Internet, es el mismo Vaxevanis el que reta a la policía: 
Estoy en [la calle] Pontou, 16, en Drosiá [extrarradio de Atenas]. Fuera hay 15 policías. Que entren y me detengan en el aniversario del "No", como "yermanοtsoliades". 
Hoy se celebra el Día del No, la fiesta nacional griega, que conmemora la negativa del entonces dictador griego Metaxás a la solicitud de Mussolini para que sus tropas entraran en territorio griego, lo que supuso la entrada de Grecia en la II Guerra Mundial. Los "yermanotsoliades" eran guardias griegos (tsoliades) que actuaban en favor de los invasores (los nazis). El último tweet de Vaxevanis hace tres horas era el siguiente:  
Ahora mismo están entrando en mi casa la policía con el fiscal. Me detienen. Difundid.
Las reacciones tras esta detención no se han hecho esperar: twitter echando humo, una recién creada página de FB en favor del periodista que ronda ya los cuarenta mil miembros y mucha, mucha tinta pixelada en redes sociales, blogs y la prensa digital sobre la detención de un simple periodista mientras que los mandatarios que ocultaron y "extraviaron" la lista parecen irse, una vez más, de rositas. En una fecha tan simbólica como la de hoy, el sistema democrático imperante, la corruptocracia (no sólo en Grecia, por desgracia) vuelve a demostrar sobre qué valores y en beneficio de quién actúa: de la podrida clase dominante, de los corruptos (esa gran parte de nuestros políticos, empresarios, banqueros y demás), que provocan y perpetúan la putrefacción social de esta vieja Europa que se descompone día a día.

Kostas Vaxevanis y la portada del número de Hot Doc donde se publica la lista Lagarde (de la página en su apoyo en FB)

16 octubre 2012

En el nombre del Padre, del Hijo y de la Aurora Dorada

"¿Libertad o muerte?" Portada de la revista Lifo (18/12/12)
Llevaba varios días bloqueado. No porque no tuviera nada que contar, sino todo lo contrario: hay tanta tela que cortar y toda tan tupida que no daba ni con el patrón ni con las tijeras adecuadas. Finalmente, he logrado gestionar el caudal de pensamientos y emociones que me recorría por dentro y decido centrarme un episodio negro, que no ha sido tratado por la prensa española y creo tener el deber moral de compartirlo.

Así que vayamos al grano. Existe una obra teatral titulada Corpus Christi, escrita en 1997 por el dramaturgo estadounidense Terrence McNally, que, al parecer (no la he visto), presenta a Jesucristo y a sus apóstoles como un grupo de homosexuales en la Texas de los años cincuenta. Toda una provocación, pues es sabido la obsesión por el tema que profesa la conservaduría cristiana (ortodoxos y católicos a la cabeza). Y si al fuerte vínculo conyugal Iglesia-Estado que todavía existe en este país se le suma que el director es un joven griego de madre albanesa, la polémica está más que servida y el jueves pasado, día del estreno y tal como se esperaba, los comensales se presentaron dispuestos a zampársela: fanáticos ortodoxos (con lo de fanáticos me quedo corto, la mayoría de ellos parecía que habían conseguido un permiso de día del psiquiátrico de Dafní), unos cuantos curas siniestros (aunque a la mayoría de curas de aquí no les hace falta mucho para dar miedo con esas pintas que se gastan) y la chusma neonazi que se sienta hoy en el Parlamento (bajo el nombre de Aurora Dorada). También había gente que acudió a ofrecer su apoyo a los actores y en defensa de la libertad de expresión, entre ellos algunos diputados de izquierda. Los cristianísimos insultaron a actores, espectadores y viandantes, arrancaron y pisotearon los carteles de la obra, intentaron derribar las puertas del teatro, donde quedaron sitiados los miembros de la compañía y varios periodistas. Los antidisturbios habían cortado la calle y... poco más, la verdad; parece mentira que fueran los mismos que gasean y empujan al personal en las manifestaciones contra el gobierno y la Troika...



A la turba enloquecida arengaba, entre otros, uno de los diputados de Aurora Dorada, un matón del inframundo, afecto de un movimiento marginal hasta hace unos meses (probablemente para dar sentido a su abyecta existencia, como suele pasar en estos casos), reconvertido de pronto en representante del pueblo en la asamblea nacional. Basta con verle uno la cara para darse cuenta de que hubo una confusión en el reparto de papeles y a este hombre le pegaría más custodiar la entrada de algún antro de los bajos fondos que ocupar un escaño de un parlamento democrático. Otro que tal baila, el que en junio abofeteó en riguroso directo a una diputada comunista en un plató de televisión, hizo la siguiente declaración a los medios: "Cada vez que se hiera el sentimiento religioso de los griegos y su memoria histórica, Aurora Dorada intervendrá de forma activa". Ahí lo llevas. De día partido político con representación parlamentaria, de noche banda de corte mafioso-criminal que imparte justicia por sus propios métodos. ¿Que consideran que tal o cual obra, exposición, libro o película atenta contra lo que ellos entienden por "valores de la nación helénica"? Pues se plantan donde haga falta dispuestos a lo que haga falta: ya sea derribar las puertas de un teatro o partir una docena de cráneos.


El estreno se suspendió, obviamente, aunque la función llegó a representarse al día siguiente. Los fanáticos eran menos, los que acudieron a apoyar a la compañía (y la democracia, en general) bastante más y, sobre todo, la mucha policía presente, esta vez sí, estuvo más por la labor y escoltó a actores y espectadores a las puertas del teatro (me pregunto por qué no pudo hacer lo mismo el día anterior). Pero no canten victoria tan rápido, pues al cabo de un par de días supe por la prensa que las representaciones se suspendían debido a las amenazas de muerte que habían recibido tanto el director como su familia. Estamos en la Europa del siglo XXI, en la que se es considerada (cruel ironía) la Cuna de la Civilización. Con este oscurantismo medieval rampante, lo próximo será ver una quema masiva de libros impíos o antipatrióticos en la plaza Syntagma. Aunque, si finalmente Ray Bradbury tenía razón y "para destrozar una cultura, no hace falta quemar libros, sino hacer que la gente deje de leerlos", quizá no haga ni falta. En cualquier caso, bienvenidos al medievo.




10 mayo 2012

Algo huele a podrido en Atenas

Si nos dejáramos la nevera de casa llena de comida y nos ausentáramos durante unos meses el resultado, a la vuelta, no podría ser otro que la podredumbre de frutas y verduras, la putrefacción del pescado otrora fresco, ahora mohoso, y la descomposición de aquella pechuga de pollo que palidece infestada de toxinas. En nuestra ausencia, ya fuera por placer o por necesidad, los hongos y las bacterias aprovecharon la ocasión para expandirse, reproducirse y perpetuarse a costa de la materia prima que almacenábamos en nuestra nevera, donde la atmósferaes ahora irrespirable. Algo parecido ha sucedido en la clase media urbana de Grecia, en general, y en particular, en el centro de Atenas. Mucho ha llovido desde la celebración de las Olimpiadas de 2004, en que la ciudad se engalanó y se modernizó para convertirse en el centro del mundo durante unas semanas.

08 febrero 2012

La tuerca lernea


Dijo ayer el ministro de finanzas griego que las negociaciones con la Troika se parecen a la Hidra de Lerna. Y se quedó tan pancho. Primero, lo confieso, tuve que averiguar quién era esta Lernea Ydra (tal como lo escuché, en su griego original). Muy resumidamente, la Hidra era un monstruo con forma de serpiente policéfala que habitaba bajo las aguas de la laguna de Lerna, en el Peloponeso, a la que Hércules tuvo que enfrentarse en uno de sus trabajos. La Hidra tenía la curiosa habilidad de regenerar en dos cada cabeza que perdía... De ahí que en griego moderno se haya convertido en expresión para referirse a un mal que no termina de erradicarse y se repite periódicamente.


Después me sorprendí de haber coincidido con el ministro Venizelos en el mismo pensamiento la misma mañana. Porque ayer volvimos a las andadas, nunca mejor dicho, de mano de la primera gran huelga general (todo lo "general" que es una huelga en este país) del año. La verdad es que, después de un par de meses de relativa tranquilidad, ya tocaba. Y tocaba, porque en estos días (hoy, ayer o mañana) Grecia firmará un nuevo acuerdo con la Troika, un enésimo rescate, que conllevaría, de un lado, la famosa quita de parte de la deuda pública (lo que evitaría la temida quiebra, al menos durante otro par de meses) y, de otro, un nuevo paquete de medidas (?!) decididas a hacer de Grecia un país tercermundista: eliminación del salario mínimo, una reducción del 20% de la prestación de desempleo y más recortes de diferentes tipos en las pensiones. Al ministro Venizelos se le multiplican las cabezas cada vez que le toca rendir cuentas a Bruselas, pero lo que acecha al pueblo griego no es la Hidra lernea, sino una vuelta de tuerca más de la férrea mano de la Troika, con el consiguiente riesgo de que, de tanto apretar, la tuerca se pase de rosca… o de que se parta el tornillo. A estas alturas, ya sólo me pregunto qué ocurrirá primero.

18 enero 2012

Cuando la historia se repite

Gélida noche de lunes. Contra todo pronóstico, el aforo de la sala número diez de los multicines StarCity, en la avenida Syngroú, está casi completo. El precio de una entrada de cine en Atenas ronda los nueve euros, así que este ha sido uno de los extras que el ciudadano medio ha optado por cortar casi de raíz. No obstante, hoy la sala rezuma vida gracias a las palomitas, los refrescos y el murmullo de los cientos de espectadores que se acomodan para ver cómo la mítica Meryl Streep se metamorfosea en Margaret Thatcher. 

23 noviembre 2011

Al mal tiempo, buena cara

Lo llevaba pensando varias semanas; ya está bien de quejas, rabietas y lloriqueos. Es obvio que hoy por hoy es imposible seguir indiferente ante esta incertidumbre que se ha adueñado de la cotidianeidad, pero por esa misma razón, porque se ha convertido en algo cotidiano, debemos encajar los golpes que estén por venir (que no parecen ser pocos) lo mejor posible y recobrar en la medida de lo posible la ilusión, la alegría, los sueños y, por qué no decirlo, la diversión y el ocio. Después de todo, sólo se vive una vez y si esto es lo que nos va a tocar vivir, lo haremos de la mejor forma posible. Y punto.

06 noviembre 2011

Yorgos y el lobo

Lo acontecido esta semana que termina en Grecia ha sido sencillamente delirante.

Durante el largo fin de semana que la precedió con motivo de la fiesta nacional del 28 de octubre, en las calles de Atenas se respiraba un aire festivo y despreocupado (rara avis en los tiempos del FMI), imbuido tal vez por el acuerdo alcanzado el día anterior en Bruselas, que suponía la quita del 50% de la deuda pública, y a pesar de no haberse leído aún la letra pequeña que exponía los nuevos sacrificios que ello implicaba.

15 junio 2011

Manifestación a la griega


Hoy, 15 de junio de 2011, Grecia vuelve a quedar hemipléjica gracias a una nueva huelga generaloide que básicamente seguirán  los que pueden (funcionarios y estudiantes) y sufrirán el resto de trabajadores que se las ven y se las desean para llegar a su lugar de trabajo. Porque, por mucho que digan en la tele, una huelga general en Grecia poco tiene que ver con lo que entendemos en España. 

En primer lugar, el adjetivo "general" aquí se limita casi exclusivamente al sector público. (¡Pues vaya una huelga general!, pensarán algunos; eso mismo digo yo). Además, en Grecia se convocan y desconvocan huelgas y manifestaciones sin ton ni son, no de ahora, sino de siempre, porque aquí cada uno pide lo suyo (de ahí las absurdas y contraproducentes huelgas de todos los sectores de hace unos meses) y eso ha creado una "subcultura de la manifestación" (de la que carecemos en España) que hace que se desluzca el espíritu límpido y puro que se le presupone.

31 mayo 2011

Lecciones de Democracia

Si hace unos meses me hubieran dicho que en este pandemónium en que se ha convertido el Mediterráneo seríamos los españoles los que haríamos que los griegos se levantaran "de verdad" y alzaran sus voces contra políticos corruptos, sistemas oxidados y banqueros facinerosos debo reconocer que me habría dado la risa. Sin embargo, esta pasividad española tan nuestra ante los temas socioeconómicos ha hecho que el movimiento fresco, espontáneo y pacífico del 15-M caiga como un mazazo en la cabezota de la clase dirigente. Se trata de un grito silencioso (como lo ha calificado la prensa), pacífico, casi festivo, y por eso precisamente, ensordecedor.

08 noviembre 2010

Hablemos de Política

Cálido y soleadísimo domingo de noviembre: un día espléndido para celebrar elecciones municipales. No me gusta demasiado hablar de política en público (y menos por escrito), pero en un día como hoy sería una injusticia ignorar la política de aquí, de la polis que dio a luz a la Democracia. No voy a aburrir a nadie con nombres impronunciables ni siglas que nada nos importan, sino que me centraré en un solo nombre, que ha pulverizado los pronósticos, haciendo que muchos atenienses recuperen la esperanza. Se trata de Yorgos Amirás, que ha conseguido el apoyo de un sector del que apenas representa el 8% del electorado.

¡¿Un ocho por ciento?! ¿Tanto jaleo por un ocho por ciento?, se preguntarán. Pues sí. La propuesta de la plataforma ciudadana encabezada por Amirás (Epiménume Athina, Insistimos en Atenas), aunque un tanto idealista en determinados puntos, ha resulta do ser vergonzosamente vanguardista. Y resalto lo de vergonzosamente, pues propone acciones básicas que se dan por hecho en cualquier capital europea (y aquí radica otra de las virtudes de esta plataforma : está libre de complejos y compara y adopta las medidas que han triunfado fuera).  Es vergonzoso, pues, que a estas alturas ninguno de los grandes partidos que se reparten el poder se haya interesado por los temas fundamentalísimos que Amirás propone.

Básicamente, el programa electoral de Epiménume Athína se resume en las 5 π (pi): pezodrómia (aceras), podílata (bicicletas), prásino (verde), párking y politismós (cultura). En la  campeona europea del cemento y el asfalto, la polución y la marginalización, tan sólo seis años después de las Olimpiadas, ninguna otra propuesta puede sonar mejor. Y más si nace de una plataforma ciudadana independiente, sin afiliaciones políticas ni lobbies económicos que los sustenten. Tal día como hoy, con la que está cayendo, un ocho por ciento es un Triunfo con mayúsculas de los atenienses (y de los  que se sienten atenistas, pero de éstos hablaremos otro día).
FOTOGRAFÍAS: PÁGINA OFICIAL DE GIORGOS AMIRAS EN FACEBOOK.